Crianza con diversidad de género

 
El espacio social cada vez es más abierto a reconocer las diversidades; sin embargo, aún resulta complejo abordar estos temas dentro de nuestras propias familias y quizá nos hemos hecho preguntas como las siguientes:
 
  • ¿Cómo explicó a mi hijo cuando hay una pareja de dos hombres o dos mujeres besándose?
  • ¿Cómo le digo a mi hija que su tío es gay?
  • ¿Por qué me cuesta tanto trabajo hablar de temas sexuales con mis hijos?
  • ¿Es correcto que la escuela de mi hija haya contratado a una persona trans?
  • ¿Son un mal ejemplo para mi hijo las dos mamás de su mejor amigo?
  • ¿Si expongo a mi hijo ante la diversidad sexual que hay en el mundo, lo estaré orillando a ser homosexual?
  • ¿Debo dejar a mi hijo de 4 años que juegue con muñecas y se pinte la boca?
  • ¿Cuántos tipos de familias hay y como platico esto con mis hijos o hijas?
  • ¿La homosexualidad es una moda o ideología?
 
Si tú también te has hecho alguna de estas preguntas o quieres abonar con tu experiencia, ven a hablar con nosotras sobre crianza y diversidad sexual.
 
Aclararemos lo que es la orientación sexual, la identidad, expresión de género y características sexuales y especialmente las diversas formas que tenemos las personas para SER y amar.
 
Por supuesto te daremos tips para hablar sin miedo y con claridad de estos temas con tus hijos e hijas en un espacio de amor, respeto e inclusión.
 
Sabemos que educar a nuestros hijos es todo un reto, por eso Mother´s Day es un evento en donde más de 35 especialistas te darán las herramientas para que formules una estrategia efectiva para educar a tus hijos y que ellos crezcan sanos, responsables y felices.

Mother´s Day se llevará a cabo el Sábado 4 de Mayo de 2019 en el Hotel Westin Santa Fé de la ciudad de México de 9:00 a 18:30 horas.
Están invitados papás, mamás, abuelitos, maestros y todos aquellos interesados en su bienestar personal y en aprender las herramientas más actuales sobre paternidad consciente.
Compra aquí tus boletos, el cupo es limitado.

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La deshumanización de la infancia

Si nos sentáramos a observar cómo funciona actualmente la sociedad con respecto a los niños, nos daríamos cuenta rápidamente que pareciera que estos deben pedir permiso constantemente para comportarse como seres humanos: para llorar, para equivocarse, para ir al baño, para tener un mal día, para estar asustados, para sentirse escuchados. Con frecuencia oiríamos frases como: “Si eso no es nada, no llores“, “cálmate primero y entonces…“, “¡si eso no da miedo!”, “¡porque lo digo yo y punto!“, “¡no me contestes!“, “dale un beso a la abuela o…“, “¡acábate eso ya!” traduciéndose en una serie de órdenes, de falta de conexión y de castigos varios por ser simplemente niños. Y no dejo de preguntarme, ¿por qué está socialmente aceptado en pleno siglo XXI que los niños no puedan opinar, sentir y expresar aquello que les concierne personalmente?

Los niños no deben ganarse su “humanidad”, no son humanos en formación. Son seres humanos como tú y como yo, ahora, en este mismo momento. Sin embargo, parece que la sociedad los esté adoctrinando para que, llegado el momento y no ahora, sean respetados por ser personas. Hasta entonces, se ha normalizado el tratarlos como seres inferiores con la excusa de que los estamos “educando”.

Como seres humanos que somos, no nos gusta sentirnos controladas. Y es que a los niños tampoco. La maternidad no tiene que ser una lucha entre nuestros hijos y nosotras, entre muchas otras cosas porque si pasamos el tiempo batallando con la “humanidad” de nuestros hijos, nunca disfrutaremos de esta etapa. Como en cualquier otra relación, si asentamos una base de respeto y empatía hacia la otra persona, todo será mucho más fácil y llevadero. Los niños no deben ser controlados, forzados ni castigados para aprender, sino que deben aprender con sus propias vivencias a gestionar sus emociones, conflictos o dificultades y, nosotras, somos el espejo en el que se verán reflejados. Por eso, moldear los valores que queremos ver en nuestros hijos es una de las cosas más valiosas que podemos hacer por ellos.

Entiendo que la maternidad en ocasiones puede ser complicada y que quizás nuestros niños a veces se comporten de manera que no nos guste. Y eso está bien, no debemos culparnos por rechazar su comportamiento y por supuesto que podemos desaprobar la reacción que han tenido en un determinado momento, pero los sentimientos que han influido sobre su comportamiento sí son aceptables y válidos, y es importante no menospreciarlos ni hacerles ver que no eran para tanto. Recordemos que somos responsables de la reacción que tengamos con ellos y que podemos elegir entre la compasión y la empatía, o la culpa, el castigo y la amenaza. La respuesta siempre será la compasión,  pues aunque no estemos de acuerdo con su reacción, no existirá jamás un momento en el que el niño no merezca nuestro respeto.

Todo lo que necesitamos es un cambio de perspectiva y reconocer que existen otras maneras de educar a nuestros pequeños y creo profundamente que la única solución para que esto cambie es dar voz a nuestros pequeños y hablar de este tema con naturalidad, sin miedo a lo que puedan pensar los demás. Luchemos por los niños, por nuestro futuro, por el suyo y por criar adultos emocionalmente sanos y respetuosos. Rompamos ya con los mitos y el estigma que rodean al hecho de tratar a los niños con respeto y en un futuro no muy lejano, podamos disfrutar todas de una maternidad y una relación con nuestros hijos basada en su humanidad e igualdad, y en el respeto y la compasión.

Por Davinia Velasco