Kinesiología para niños

La kinesiología es un fantástico tratamiento natural para los niños que trabaja con la sabiduría innata que tiene el cuerpo para sanarse a sí mismo.

Es un tratamiento suave y seguro que puede ‘hablarle’ al sistema de tu hijo para determinar y liberar bloqueos que inhiben su energía natural, su salud y su felicidad.

El movimiento es la base del aprendizaje de los niños para desarrollar conocimientos y nuevas capacidades.

Sin embargo, muchos bloqueos de este aprendizaje dificultan el moverse de manera equilibrada y, en particular, cuando nos sentimos inseguros ante la novedad. Por ello, la kinesiología ayuda a reiniciar los movimientos bloqueados para conectar la mente y el cuerpo.

A los niños pequeños, con frecuencia les resulta difícil comunicar con precisión lo que están sintiendo o pensando.

La kinesiología permite comprender los factores estresantes del niño así como sus reacciones a ciertas actividades.

Además, ayuda a cambiar emociones, pensamientos y comportamientos en los niños, de manera que puedan encontrar el equilibrio en su vida diaria y puedan seguir adelante sintiéndose mucho mejor.

Con la kinesiología se pueden abordar temas como:

  • concentración
  • enuresis nocturna
  • berrinches y problemas de comportamiento
  • ansiedad y depresión
  • dificultad para conciliar el sueño
  • fobias
  • confianza y autoestima
  • alergias e intolerancias

Es importante que nuestros hijos vivan en equilibrio y puedan desarrollar todo su potencial para convertirse en personas libres y seguras de sí mismas.

Por este motivo, la kinesiología puede ayudar a contribuir en el bienestar de nuestros pequeños.

Debemos tener en cuenta, además, que todo está conectado y que las emociones y pensamientos de los padres pueden afectar a nuestros hijos, pues sus propias emociones, hábitos y limitaciones suelen estar estrechamente relacionadas con las situaciones que estemos viviendo los propios padres.

Es decir, que en alguna ocasión, no siempre, tendremos que responsabilizarnos y aceptar que lo que le sucede a nuestro hijo es que está somatizando lo que nos sucede a alguno de los padres o a ambos.

Así, con la kinesiología podremos aumentar la confianza de nuestros pequeños, aprender a gestionar las emociones, manejar el estrés de la escuela y del hogar, estimular la creatividad, mejorar la concentración y atención en clase, evacuar los miedos para tranquilizarse, encontrar un sueño apaciguado y fomentar la autonomía, entre otros.

La kinesiología es recomendable para niños de cualquier edad y condición, desde pequeños hasta adolescentes.

También puede ayudar a las futuras mamás a comunicarse con su bebé en el útero. Incluso a los propios padres nos pueden venir bien varias sesiones para ayudar a nuestros hijos.

Si crees que es para ti y que podrías beneficiarte de esta terapia, es importante buscar siempre un buen profesional y ponerse en manos de un experto cualificado.

Por Davinia Velasco

Nosotras no somos nuestros hijos

Los hijos son un regalo de la vida: nos llenan de alegría, de amor, de energía y de color incluso en los días más difíciles y pueden cambiar nuestro estado de ánimo con tan solo una sonrisa. Sus emociones positivas son tan grandes, que no podemos evitar contagiarnos de ellas.

Sin embargo, sus emociones negativas también son fuertes, por lo que la ira o la frustración pueden llegar a ser realmente un desafío e increíblemente agotadoras cuando intentamos controlarlas. Y tengo que decirte, que a pesar de ser pequeños e indefensos, nuestros hijos son seres separados de nosotras y como tales, no podemos controlar sus emociones, sino solamente acompañarlas.

Sé que esto puede resultar difícil de encajar para los padres que desean planificar la vida de sus hijos. Sin embargo, creo que es nuestro deber brindarles el mejor ambiente familiar posible, donde se puedan sentir seguros, amados e inspirados a crecer, soñar y ser mejores personas. Llenar nuestro hogar de positivismo y amor para que puedan ser quienes deseen ser y puedan contribuir con sus talentos y pasiones al mundo, debe ser nuestra prioridad.

Muy a menudo nos sentimos tentadas de usar a nuestros hijos para cumplir nuestros propios sueños. A mí misma me ha pasado y como buena piscis, aun fantaseo a veces con la idea de apuntar a mi hija a clases de equitación o a una escuela de arte. Sin embargo, rápidamente aterrizo y sé y entiendo que la cosa no funciona así: necesitamos verles como lo que son, seres independientes a nosotras, con sus propios sueños y talentos, que pueden ser muy diferentes a los nuestros.

Es posible que nos resulte difícil que nuestros hijos no vean el mundo de la misma manera que nosotras, pero tenemos que entender que nosotras ya llevamos muchas experiencias y maletas acumuladas que nos han hecho ser quienes somos y ver el mundo como lo vemos. ¿Y si en vez de tratar de cambiarles a ellos, aprovechamos esta oportunidad que se nos brinda para cambiar, mejorar y sanarnos a nosotras mismas?

Adoptar la compasión y la aceptación nos ayudará a que la crianza y la maternidad sean mucho más sencillas. Aceptemos a nuestros hijos como son y aprendamos de ellos, permitiendo que nos inspiren y nos ayuden a ver las cosas de otra manera, pues del mismo modo que estamos aquí para ayudarles a crecer, ellos también nos han elegido para ayudarnos a nosotras. La maternidad es nuestra segunda oportunidad para llegar a ser quienes vinimos a ser.

 

Por Davinia Velasco

Cuidados para las embarazadas

Cuidados de la futura madre antes del parto:

  1. Caminar al menos 45 minutos diarios, de acuerdo a lo que dice el maestro Yogi Bhajan, esto facilitará la labor de parto.
  2. Humectar toda la zona del abdomen con aceite de almendras dulces por la mañana y por la noche para evitar la formación de estrías.
  3. Dos meses antes de la fecha de parto, lubricar el pezón con lanolina para prepararlos para la lactancia.
  4. Practicar yoga para embarazadas para adquirir flexibilidad en la zona de las ingles y para la salud de su columna vertebral.
  5. Hacer el nido. Limpiar, regalar y tirar todo lo que ya no le sirva, para así dejar un espacio para el nuevo ser que está por llegar a su vida.
  6. Un mes antes de la fecha de parto, tomar te de hojas de frambuesa para tonificar el útero.
  7. Consumir productos altos en contenido de Omega 3 para el buen desarrollo del cerebro del bebé y para facilitar la labor de parto.
  8. Practicar la respiración profunda y la meditación.
  9. Transmutar el concepto de dolor y visualizar que en realidad el cuerpo se está abriendo y es un proceso natural que no será permanente.
  • Si le es posible practique Belly dance durante el último trimestre de su embarazo. Tradicionalmente se le conoce como danza del parto y ayuda para mejorar el control muscular del abdomen y el piso pélvico al tiempo que usted aprenderá a respirar largo y profundo.
  • La autora Akasha Kaur sugiere que previo al parto se tome un te de semillas de linaza para ayudar a lubricar el canal del nacimiento. Cocínelo durante 10 minutos. Una cucharada sopera de semillas de linaza y un litro de agua. Se sugiere beber el líquido durante la fase de apertura en la labor de parto.

 

¿Cómo puede ayudar el padre antes del parto?

-Déle un masaje de pies o de espalda a la futura mamá.

-Tome una sesión de fotos de su pareja embarazada.

-Vaya con ella a caminar y establezcan este paseo como un ritual.

 

Por Ana Paula Domínguez

Rainbow Kids Yoga en la Ciudad de México

¿Cómo es la formación de Rainbow Kids Yoga en México? Si estás interesada o interesado en conocer o tomar esta formación y te has hecho esta pregunta, hace unos días del 24 al 27 de agosto se llevó a cabo esta formación en la Ciudad de México, a cargo de la maestra Jimena Patiño, quien ha trabajado con niños por más de 17 años.

El Centro Naam fue punto de encuentro de futuros maestros de yoga para niños, quienes para serlo tuvieron la oportunidad de reconectar primero con su niño interior.

Los elementos que más destacaron fueron: música, risas, movimiento, juegos y claro, posturas de yoga. En un tiempo en donde se habla de obesidad infantil y el aumento del uso de dispositivos móviles en los niños en México, Rainbow Kids Yoga ofrece una oportunidad de guiar a los niños a adentrarse en posturas de yoga y a distintas dinámicas que les permitan reconectar con ellos y con otros, así como a tener una actividad física que también les permita desarrollar habilidades como la creatividad, la atención y la concentración, entre muchas otras.

Cada niño y adulto es distinto, y es justamente esa variedad de personalidades que pintó de colores no solo el piso del salón sino también el ambiente de la clase. Durante los días de la formación, tanto hombres como mujeres se adentraron en los juegos y dinámicas que posteriormente ellos enseñaran.

No hubo pena, participaron, rieron, conectaron miradas, sudaron, tuvieron curiosidad y descubrieron nuevas formas de guiar a los más pequeños a través de posturas de yoga y juegos.

Jimena Patiño había mencionado anteriormente que los niños “se preocupan por complacer a sus padres y maestros, por no encajar, por no ser buena persona, por su aspecto…”, por ello, el ambiente que se motivó a formar en cada clase es uno de respeto, en donde puedan ser ellos mismos con su imaginación.

Esta formación está certificada por Yoga Alliancey durante las 27 horas de educación continua los futuros maestros aprendieron desde estructurar una clase hasta incorporar y promover el yoga en su vida diaria.

 

Por Jimena Patiño

No es fácil ser un niño

Todos sabemos que no es fácil ser un adulto, y especialmente no es fácil ser padre, pero ¿alguna vez pensaste en lo difícil que es ser un niño?

Imagina cada acción tuya siendo examinada, siempre se te dice qué hacer y qué no hacer, necesitando pedir permiso para todo, apresurándote a dejar de jugar y meterte en el automóvil o acostarte. ¡Tal vez ni siquiera puedas alcanzar el interruptor de la luz!

Vivir de la misma manera que un adulto sería una especie de tortura muy exótica.

Entonces, ¿cómo podemos aliviar el sufrimiento de estos pobres niños? Por supuesto que estoy medio bromeando.

¡También hay cosas geniales sobre ser un niño! La gente está comprando y cocinando para ti, guiándote, leyéndote historias, comprándote juguetes, ¡no hay mucho de qué preocuparte!

Pero los niños sí se preocupan. Se preocupan por complacer a sus padres y maestros, por no encajar, por no ser lo suficientemente buenos, por no ser una buena persona, por su aspecto. Muchas de las preocupaciones de los padres se transfieren a los niños; los niños incluso se preocupan por el dinero.

Creo que hay algunas cosas que nosotros, guardianes, padres o maestros, podemos hacer para que sea más fácil para los más pequeños … aquí hay algo para pensar:

El porqué

Tal vez en lugar de decirles qué hacer, podemos explicar, ¿por qué?

Es muy importante saber por qué hacemos las cosas.

La obediencia no es una gran cualidad por sí misma. ¿Te gustaría que tu hijo crezca y se convierta en un adulto obediente? La obediencia es cómoda para los adultos y mantiene al niño seguro a veces, pero la comprensión es una mejor cualidad. Es por eso que explicar el por qué de las cosas es tan importante.

Los niños comienzan a preguntar “¿por qué?” Sobre todo cuando tienen aproximadamente tres años. ¿Alguna vez te preguntaste por qué? Obviamente, es porque quieren saber por qué, quieren entender, y creo que lo merecen.

Trátalos como iguales

Permite que la opinión del niño sea importante para ti. Abre las cosas para conversarlas, y estate preparado para posiblemente aceptar lo que están diciendo o alcanzar un compromiso.

Escuchar como adulto la frase “porque YO lo digo” es inaceptable en la mayoría de las circunstancias, tal vez solo siendo de ser un soldado.

En nuestro tiempo libre, los adultos elegimos hacer cosas que nos interesan, cosas que nos dan placer. Sin embargo, la mayoría de las veces, especialmente en el sistema educativo convencional, forzamos la dirección del aprendizaje o las actividades. Se ha demostrado que el aprendizaje basado en intereses es mucho más eficiente que uno forzado. Después de todo, cuando aprendemos algo, nos ayuda a aprender sobre todo lo demás. Y creo que con los niños, más que nada deberíamos aspirar a inspirar a nuestros hijos a amar el aprendizaje.

Confía en la sabiduría de los niños para tomar decisiones valiosas acerca de lo que quieren involucrarse. Y, por supuesto, estar a su lado para guiarlos y empoderarlos a lo largo del camino.

Cuando hablo de niños que merecen disfrutar de la libertad de elección, no estoy hablando de anarquía. Fui un gran creyente de la anarquía en mi adolescencia, pero para que funcione como una estructura social, cada persona debe asumir la plena responsabilidad de su propia acción. Es posible que los niños aún no estén listos para esta libertad absoluta, y tener algunos límites básicos razonables los hace sentir seguros. Esos límites sirven como un cálido abrazo que dice: “estás a salvo aquí”.

Debido a mi propia aversión a las reglas, he intentado no tener reglas, tanto en casa como en el docente. Como las reglas son difíciles de mantener y tampoco son divertidas, he reducido al mínimo mis reglas a una única regla: respeto.

El respeto es la base de todas las relaciones saludables, incluidas las que tienen nuestros hijos. Pero tiene que ser respeto mutuo. Tiene que funcionar en ambos sentidos, no solo de los niños a los padres. Entonces, lo que estoy sugiriendo aquí no es anarquía, sino renunciar a la dictadura a cambio de la democracia.

 Co-crear vida juntos

Involucra al niño en una toma de decisiones apropiada para su edad. Compartir su plan para el día o la semana, debería ayudarlos a sentirse más cómodos porque sabrán qué esperar. Compartir tus sueños con ellos los hace parte de ese sueño: ¡crear sueños juntos!

Deja que el niño sea el líder a veces. En nuestro hogar, ocasionalmente tenemos “Días No No”; esos son días cuando no puedo decir que no. ¿Suena divertido? ¡Es! Y la mayoría de las veces, nuestros hijos tomaron decisiones responsables y consideradas con esta superpotencia “no no”.

Podrías pensar que es difícil decir “sí” durante todo un día, pero en realidad es más fácil que decir que no. Va con la corriente, lo cual es bastante divertido, incluso para adultos.

Personalmente, amo los “Días No No”. La semana pasada con Delphin, mi hija de seis años, tuve el privilegio de ser guiado por ella al mercado por la mañana, luego de un baño en la playa, un picnic en el parque (de nuestras compras en el mercado), y algo de jardinería en nuestro patio trasero – ¡un día fantástico!

Es mucho más agradable ser un padre “sí”, y sigue constantemente guiando a los niños para que hagan mejores y más saludables pedidos.

Saldar

Al igual que en cualquier relación, en una relación entre padres e hijos, o entre profesor y alumno, todo tiene dos aspectos: es recíproco.

Las mesas siempre giran. Cuando respetamos a los niños, ellos nos respetan. Cuando escuchamos a los niños, nos escuchan. Cuando les damos control a los niños, les permitimos ser líderes a veces, ellos también nos dejarán guiar.

Pruébalo; ¡podría funcionar!

Por Instituto Mexicano de Yoga